sábado, 30 de junio de 2012

Capítulo 8


Ya había hablado con él para ir a buscar a Yoogeun, y aun no le había dicho nada a Jin. Tenía que decírselo. Las horas pasaban y seguía sin decirle nada, llegaba la hora y no podía dejar ese gran silencio que hubo en su entrenamiento.
-¿Puedo decirte una cosa?
-Claro-me dijo levantado a pié mío bebiendo una botella de agua en su descanso
-Lo que te iba a decir estropeará nuestra relación.
-Nada irrumpiría en nuestro compromiso.
Yo no lo veía tan claro. Cabizbajo dijo-sé que me odiarás, no te lo he dicho antes por miedo…pero tengo un hijo-se quedó en shock

-Lo tengo que ir a buscar esta tarde.
No dijo nada en todo lo que estuve con él, y yo tampoco le hablé dado a que la había fastidiado bastante con la noticia. Alrededor de las 6:00 pm fui a buscar a mi monstruito a cierto parque donde le llevábamos muchas veces cuando estábamos unidos. Al cabo de dos horas mirándole como jugaba y hablando era hora de irnos. Le cogí de la mano.
-Siempre se te vio demasiado hermosa con él al lado

-Kai, siempre me viste hermosa como yo a ti-dije mirando a Yoogeun



Una vez despedidos lo cogí en brazos y me dispuse a ir a casa de Jinjoung. No estaba, seguramente estaba entrenando todavía o mosqueado por la noticia y no quiso saber nada de mí. La llamada de Minho para verle no tardo mucha en cuanto entré por la puerta, pero decidí mejor que lo viera mañana ya que hoy había sido un gran día y quería estar con él.
Las 8:00 pm y él sin dar señales de vida. Jugué mucho con él, intenté que aprendiera cosas nuevas, y los dos nos cansamos. Escribí una nota a Jin para cuando entrara por la puerta advirtiéndole de que me despertara en cuanto llegara; los dos nos dejamos dormir en la gran cama.
Aproximadamente a las 3:00 am noté como alguien me despertó y me tapó la boca para que no gritara por si me asustaba. Me levanté y le dejé dormido en la cama, cerré la puerta y nos sentamos en el sillón a hablar ya que era lo que pretendía, pero no sabía cómo comenzar al estar aturdida por despertarme a estas horas.
-Se os ve…muy bonito, queda una estampa preciosa. Tú dormida y abrazada a tú hijo.
-Yo…
-Hablaré yo-interrumpió-mi comportamiento no ha sido el adecuado en esta situación pero no me esperaba cierta noticia. No sé si le caeré bien a tú hijo, pero lo querré como si fuera mío, porque ahora que lo sé que existe forma parte de la familia…no me desagrada ni me mosquea, pero podrías habérmelo dicho antes.
No dije nada, simplemente lo abracé. Nos apañamos como pudimos para dormir los tres a gusto en la enorme cama. Al día siguiente desde por la mañana quedé con Minho, tuve que ir a no sé dónde. Nada más llegar y ver que entraba con él se lanzó a sus brazos, como si hubiera sido un gran encuentro entre padre e hijo que no se veían desde hacía años. Me sentía como desplazada que solo me quería para verle a él; se lo llevo dentro de todo aquel enorme recinto.
-¿No te importa? ¿No?-negué a su pregunta como una tonta.
Durante media hora, incluso un poco más no supe nada de ellos. 





Me mantuve sentada esperando, no sabía realmente a qué. Me entretuve jugando con los juegos del móvil. Una llamada desesperada hizo que enloqueciera en ese instante.
-Está fatal más que otras veces, tienes que venir. Has cuidado de él y se ha recuperado más rápido contigo que con nosotros y los médicos. No podemos más, lleva muchos días así-escuché como me lo decía agobiado, preocupado y a punto de llorar-encima tenemos nosotros que trabajar ahora en estos días, no podemos faltar.
La noticia hizo que básicamente me angustiara.     

2 comentarios:

  1. ¡Hola! Gracias por hacerte seguidora de mi blog. ^^
    ¿Dónde tienes el gadget de seguidores? Que quiero hacerme seguidora de tu blog pero no encuentro el gadget de seguidores...

    ResponderEliminar