jueves, 30 de agosto de 2012

Historia de infancia


Viví durante aproximadamente unos 10 años junto con mis padres, me encantaba bailar y cantar con lo que continuamente me grababan y lo subían a internet. Me volví famosa por la red de las coreografías impresionantes. Mi padre maltrataba a mí y mi madre, únicamente quería el dinero que ganaba yo por internet. Muchas veces pasaba los días a base de ensayos y palizas. Doloroso.
Un gran día un hombre muy elegante con vestido y guardaespaldas nos encontraron a mí madre y a mí en la calle comprando la comida para casa. Tuvo una larga y tendida conversación con ella, no pensaba ni de lo más mínimo que estaban hablando, jugaba con uno de los guardaespaldas. A penas en veinte minutos mi madre corrió a abrazarme en lágrimas. En ese momento me enteré que tenía que irme con esos hombres lejos de aquí.
-No lo hago para alejarte de mí, lo hago para alejarte de él
-¿y cuándo te veré?
-No lo sé. Te irás lejos de aquí y no importa lo lejos que estés, siempre te tendré en mi corazón
-Y tú estarás en el mío, mama
Mi inocencia de niña estaba emocionada por todas esas horas en la que estuve en un avión, nunca había subido en uno. La inocencia se desvaneció en cuando mi cabeza pensó en que nunca más volvería a ver a mis padres, me cuidaba aquel hombre que vino a hablar con mi madre.
Durante dos años estuve practicando baile, guitarra, piano y canto. Tenía mucho tiempo libre, no tenía estudios. A los doce años por fin podía estar practicando a donde siempre me llevaba mi supuesto padre, la SM Entertaiment . Mi padre era el jefe de esta empresa de famosos adolescentes. Cuatro meses sola, sin amigos, sin relaciones…solo ensayos a por doquier. El día en el que conocí a Kyuhyun fui la niña más feliz del mundo por tener al fin un amigo, hasta que por fin tuve más, el equipo entero de Super Junior.
Mis años sola sin mi madre fueron duros, y lo siguen siendo. No sé donde está, no sé nada de ella, si me ve por la tele, por internet, si no se acuerda de mí….no sé absolutamente nada…nada.                          

Capítulo 19


No di importancia a que me haya visto CNU, puse la música de ellos y me puse a bailar y cantar mientras recogía la habitación. Una vez acabada la canción seguí cantando únicamente diciendo “Churu-chu, chu-chu-chu, chu-churu” me entretuve. Uno de mis entretenimiento cuando no tengo música. Miré el reloj.
Es algo temprano pero quiero salir, me vestí con pantalones, tenis y blusa. Sencilla.
-Me voy oppa-dije cogiendo mi bolso
Se levantó literalmente corriendo-adiós-me beso y abrió la puerta-no tardes. Siento que nos haya descubierto-medio rió
Le sonreí-adiós CNU, nos vemos en el aeropuerto.
Alzó la mano despidiéndose e hice el mismo gesto, salí por la puerta volviendo a besar a Jin.



Pasé por la cafetería de Leeteuk, compré café, lo salude y con las mismas me fui. Tenía que llegar a tiempo a la casa, no le gusta que la gente se retrase. Por el camino iba tomando el café que me había preparado exclusivamente Lee  que estaba buenísimo y contemplaba la ciudad, como la gente corría para llegar a tiempo al trabajo, comen y las familias felices.



-Pasa-dijo abriendo paso para que entrara dentro de la casa
-Gracias. Bueno ¿qué es eso que querías hablar?
Me ofreció asiento y bebida antes de comenzar a hablar.
-Bueno…llevo mucho tiempo  sin ninguna chica-dijo cortado por la vergüenza.
-¿Qué quieres? ¿Consejo para ligar?
Asintió tímido
-No puedo darte consejos para ligar. No sé ni cómo hacerlo yo, únicamente te puedo decir un par de cosas para que lo tengas en cuenta. Aunque una chica te parezca atractiva tanto como por fuera como por dentro muchas llevan secretos que nunca cuentan por miedo a que huyan. No te compliques, seguro que alguna te quiere. No creo que lo digas por falta de sexo
Negó rápidamente-te equivocas, solo es falta de amor…de ver a esa mujer todas las mañanas a mi lado.
No tuve palabras, no podía hacer nada al respecto.
-Cada vez que te veo me dan ganas de ser feliz como tu prometido, es tan feliz contigo. Termina por darme envidia. Levantarse junto a una mujer perfecta de personalidad y físico.
Hice una sonrisa forzada-
-Gracias por el elogio pero…no soy perfecta de físico.
-Claro que lo eres, piernas, cara, piel…
-Te equivocas-interrumpí- tengo un pasado oscuro el cual me afectó físicamente
Se extraño frunciendo el seño y negó cerrando los ojos, pensaría que estaba loca.
-Por favor hazme caso-negó y me desesperé-por favor te lo mostraré, pero… ¿has visto a alguna chica en ropa interior?
-Claro
-Ryeowook no te asustes, no salgas huyendo por lo que veas y por lo que cuente o llegue a decir-suspiré y comencé a quitarme los tenis seguido de mi camisa.
-¿Estás loca?-dijo tapándose los ojos
-Solo así me harás caso
Terminé de desvestirme únicamente quedándome en paños menores. El seguía con los ojos tapados. Le agarré de las manos quitándoselas lentamente de la cara, haciendo que observara mi físico. Su rostro cambio, no entendí en qué estaría pensando.
-¿Quién hizo esta crueldad? Madre mía-se le quebró la voz y sus ojos se inundaron.
-Esta es mi imperfección la cual siempre cargaré con migo. Los recuerdos son dolorosos.
Una lágrima cayó, la sequé de inmediato junto con una caricia en la mejilla.
-No, no… ¿cómo? ¿Por qué?-dijo entre sollozos
Le abracé sentada a su lado, una vez que se calmó y se tranquilizó me vestí.
-Una pregunta ¿qué hay escrito en tu muslo? Al quedarme anonadado por esa bestialidad no pude leer.
-Es un tatuaje, realmente no pone nada. Solo es como si fuera una pulsera en lo alto del muslo el cual se ve si estoy en bragas.
-No des rodeos ¿qué pone?
Negué con la cabeza y suspiré-son vuestros nombres, Eunhyuk, Kyuhyun, Leeteuk, Donghae, Sungmin, Heechul, Shindong, Yesung y el tuyo
-¿por qué?-dijo sonriente y fascinado.
-Porque ustedes sois mi familia.
Me abrazó de inmediato-no me extraña que buscaras otra familia.

Capítulo 18

Estar con los chicos y pasar el rato ayudando y bailando me canso mucho. Nunca vi a Minho estar de esa manera, le afecto demasiado la muerte de Yooseung. Nada más entrar por la puerta me desaté la coleta y me tumbe escuchando las canciones que me habían dedicado SHINee. Que hermosa canción, me quieren tanto pero no pensaba de esa manera. Realmente es que las canciones tienen que ser así. Escuche abrirse la puerta y enseguida su voz.
-¿Qué tal el día?
-Cansado¿el tuyo?
-Lo mismo. Que calor hace-dijo quitándose la camisa.
Tenía razón demasiado calor. Mi ropa era corta, tacones, pantalones cortos y ceñidos, una blusa larga de asillas y aun así tenía calor.
Su gran cuerpo y peso encima de mi me despertó de mis pensamientos. Me abrazo e hice lo mismo. Beso mi canalillo y sonreí. Enterré los dedos en su pelo y me beso mientras mis piernas se agarraban de su cintura. Mi mano recorrió su pecho desnudo.
-Te alegras de verme o tienes una pistola de juguete en el bolsillo-le dije sonriente en sus labios.
Se separa un poco y enseguida saca su mano del bolsillo simulando una pistola con los dedos. Reí y me calló con un beso.




Perdió el equilibrio y cayó al suelo de espaldas, al estar agazapada a su cadera también caí.
-¿Estás bien?-pregunté por su expresión de la cara.
-Si-contesto en un quejido.
Apoyada en mis rodillas cada una al lado de su cadera soportaba todo mi peso.
-Eres bobo...pero me excitas tanto...
Besos, besos y más besos no es lo suficiente para que su erección clavada en mi vientre le satisfaciera. Mis besos pasaron al cuello, pecho, abdomen y oblicuos. El pelo entero cayó cubriendo mi rostro por ambos lados. Nada más desabrocharle el botón del pantalón escuché abrirse la puerta.
Me quedé paralizada por completo, que vergüenza me entro en el segundo, que ganas de que me tragara la tierra en ese momento justamente cuando estábamos apunto...
-Lo siento, lo siento mucho, ya me voy-escuché la voz de CNU
Enseguida me levanté sin apartar mi pelo de la cara para que no viera como estaban mis mejillas de coloradas y me fui corriendo como alma que lleva el viento a la habitación.
-Veo que te lo ibas a montar a lo grande.
-Sí pero tu llegada la fastidio-dijo Jinyoung con ironía
-Veo que te alegras de verme- rió
Pude notar a kilómetro como Jin estaba avergonzado, escuché como se sentó rápido en el sillón y se tapo con un cojín

jueves, 23 de agosto de 2012

Capítulo 17


Intentaba por todos lados interpretar la historia de la opera, no sabía mucho que hacían. Este rollo de las historias cantadas no se me da muy bien averiguar lo que cuentan. Miraba de lado a Jinyoung, me ruborizaba cada vez que pensaba en lo que me había dicho en el ascensor. Y ese traje que le hacía más atractivo.
-¿Te aburre?
-No me entero de lo que va. Por eso me aburre. Admito que no me apasiona la opera.
Asiente-yo también.
Era la hora, media hora de descanso, salimos de aquellos asientos que me incomodaban y no podía estarme quieta ni un segundo buscando la postura perfecta. No era por nada pero me dolía el culo, los asientos eran malísimos o eso me parecía.
-Quisiera irme, estoy incomoda con este traje
Sonrió y se acercó a mi oreja-yo te lo quitaría sin ningún problema-susurró
Baje la vista para que no se notaran mis ojos brillar por el comentario, la verdad es que le tenía ganas, hacía mucho que no había mantenido relación ninguna-no puedes, estamos en público
Se sorprendió por el comentario-vámonos
 -No puedes abandonar la opera. ¿Qué dirán las personas del compromiso al venir?
-Tranquila, me vieron entrar, con eso tienen suficiente. Les diré que estuvo muy bien, y si me preguntan del final les diré que me tuve que ir por un asunto muy importante-acentuó las últimas palabras poniendo su mano en mi cintura acercándome más a él.
-Este asunto es demasiado importante como para dejarlo para más tarde-susurré
-Ahora mismo me escondería contigo detrás de aquel enorme árbol y te haría millones de cosas que ahora se pasan por mi cabeza.
Me sobresalte dando un pequeño gritillo, nunca lo había visto así tan…tan sensual, tan provocativo. Me puso la piel de gallina, intentaba controlarme y lo conseguí. Me cogió de la mano y salimos casi prácticamente a paso rápido lo antes posible. Conducía nuestro chofer de la noche, lo bueno es que parecía una limusina y había un cristal insonoro por medio.
-¿Cómo me vas a decir esas cosas?
-¿A caso no puedo?
-Claro que puedes, pero no en sitios públicos que podría meterte en el baño. Sabes lo mucho que me atraes.
-Lo sé-dijo mordiéndose el labio.
Inconscientemente yo también lo hice mis entrañas lo pedían a gritos. Me apetecía demasiado besarle como nunca, como si no hubiera un mañana pero me resistía.
-No sabes las ganas que tengo de entrar en el hotel.
-No sabes nada-dice, se me ocurrían locuras para provocarle.
Quería hacer una locura, no tanta. Le veía tan deseoso que quería provocarle, mi vestido era corto…para hacerle más sufrir le cogí la mano, la acariciaba para disimular pero la pegué a mi muslo asiendo que subiera mi traje a un más. Su respiración aumentaba. Levanté mi pié apoyándolo encima de su regazo.
-Cuando me quites los zapatos acuérdate de quitarme el anillo del pié-señalé.
-¿De dónde lo sacaste?
-Es de Yooseun, como no me servía en las manos me sirvió para el dedo del pié y ahí está.
-Te hace tan…sexy, y provocadora -sonrió mirándolo con ansias de quitármelo
Medio reí. Enseguida bajé el pié no pude resistirme en besarle, era demasiado atractivo y la situación se estaba poniendo cada vez más interesante. Enseguida llegamos a… ¿un hotel?
-Pensaba que nos íbamos a casa
-No. Necesitamos una pequeña distracción.
Nada más entrar había un hermosa entrada con grandes lámparas que cubrían el techo. Demasiado bonito para ser de verdad. Me fije en la placa del hotel, ¡vaya, cinco estrellas! No le veo lógica a tantos ascensores pienso mientras Jin habla con el recepcionista. Hablan demasiado para solo coger una llave pienso mirando un gran cuadro. Noto unas manos abrazar mis caderas. Me asusto
-Ya podemos subir-dijo en mi odio mirando el cuadro
-No esperemos mucho que la situación se enfría
Sonrió y nos dirigimos al ascensor, por lo visto estaba en la última planta y nos quedaba rato. La tensión nos supero nada más superar la segunda planta, nos besamos desaforadamente, quedándome sin aliento, no podía más. Me acorraló entra las paredes del ascensor, dejándome inmóvil. Apretó uno de los botones del ascensor, enseguida se paró-¡Que has hecho!-grité
Me besaba, no paraba de darme besos-disfrutar, hacer locuras-parecía como si me leyera el pensamiento
-No sabes en que lio te has metido. Te echarán los del hotel
-No. Se los había dicho y aceptaron mi petición
-¿Les dijiste que íbamos a estar haciendo locuras aquí?
Rió-no, les dije que apagaran las cámaras porque íbamos a estar hablando porque estábamos cabreados
Le besé, este hombre siempre tiene cada cosa que me impresiona. Cada beso nos llevaba a más, le desabroché la camisa terminé por quitársela, miraba continuamente las cámaras -¿Realmente crees que las apagaron? Yo no puedo hacer esto con eso ahí observándome.
-Estoy seguro de que las apagaron, ¿te sentirás mejor si la tapo?-no tardé en asentir
Lo tapo, con una de sus pegatinas que siempre lleva encima para dárselas a las fans cuando no llevan ni bolígrafos, ni cámaras. Verle sin camisa complicándose la vida para subir a tapar la cámara es lo mejor que podía haber visto, sin darme cuenta mi boca estaba semi-abierta y una ceja alzada.
Me cogió por sorpresa en cuanto bajó, me volvió a empotrar contra el ascensor, estaba frío. La desesperación le llevo a que mis piernas se enroscaran en sus caderas y lo hiciéramos de pié. Llegamos a la habitación agitados de la adrenalina de que nos descubrieran los reporteros saliendo del ascensor y todo desaliñados acabante de hacer el amor en el ascensor.  
Realmente no entramos por la puerta y nos dormimos, sino nos pusimos de cariñosos en la cama el uno con el otro.

sábado, 11 de agosto de 2012

Capítulo 16


-¿Jinyoung me ayudas con las maletas?-no hubo respuesta-Jin
Al segundo apareció y me ayudo, las entró todas a la casa dejándolas en la entrada. No sé lo qué pretenderá ahora pero la idea de vérmelo sin camisa me vuelve loca-¿Decidiste qué íbamos a hacer?
Asintió-Sí. Lo primero siéntate-obedecí y nos sentamos en el parqué-esta tarde tengo qué ir a una actuación quiero qué vayas con migo, no quisiera aburrirme porque no me gustan las operas ¿te gustan las operas?-negué avergonzada-mejor. Me he dado cuenta de qué prácticamente no tenemos fotos de nosotros juntos, me gustaría qué nos sacáramos unas cuantas, y si nos da tiempo…compré fruta.
Enseguida pille el concepto de la fruta, no pude evitar reírme. Fotos por allí, fotos por allá, no paramos…pero no se le ocurrió otra cosa qué sacar helado, lo peor qué pudo haber hecho.


 


-Déjame coger un poco qué hace calor y quiero algo fresquito-le pedí
Me ofreció la cuchara y la tarrina, estaba buenísimo el helado…parece qué es de marca de las caras, yo sin embargo me da igual cual comprar. Pero nunca he conseguido una como esta. No paro de coger helado, me lo quita de las manos.
-No te la gaste-bromeo
-Pero nunca había probado un helado igual-hice pucheros
Rió-espera por lo menos a qué coma yo algo ¿no?
No me pude resistir a su encanto, me acerqué ágatas y le besé. Sabía a coco. No se lo creía, su cara de fascinación era un poema, soltó el helado, clavó la cuchara en él y me besó. Apasionado, besos desesperados qué me empujó y terminamos acostados en el suelo. Estiré mi brazo y empujé la tarrina de helado para terminar de alcanzarla, cogí un poco con la cuchara, no me explico como lo hice pero pude. Le separo de mí y me meto la cuchara en la boca.
-¿Prefieres el helado antes qué a mí?
-Sí-bromeé mientras reía.
Se quitó de encima, cogió la tarrina, me quitó la cuchara-¿Ahora puedes comer sin la cuchara?
No estaba muy segura, cogí la tarrina. Busqué la manera de comerla directamente con la boca pero por la forma de la tarrina no podría, metí un dedo saqué helado y me lo metí en la boca. Alcé una ceja.
Su cara era inexplicable, era entre fascinado, qué pesara que soy idiota y el deseo que me tenía. Le ofrecí la tarrina y le quité la cuchara de las manos. Hizo lo mismo, por lo visto no tenía ganas de comérselo si no de qué yo me lo comiera.
-Estoy viendo como cae una gota de helado. Pero estoy esperando a qué baje un pelín más para poder besarte el cuello.
Reí a carcajadas, tanto qué me tumbé en el suelo. No sabía el motivo, me calmé-ven-le dije.
Se acercó asustado, ¿por qué? No lo sé. Será porque me reí de lo qué dijo. Seguro qué es eso.
Le di un beso-no esperes a qué baje para buscar motivo para hacerlo, hazlo-le susurré al oído. Miró sorprendido.
Besaba el rastro qué había dejado la gota de helado mientras miré la hora del reloj de la pared. Llegaríamos tarde a la opera si no comenzamos a prepararnos. Le aparté de encima, dejándole con las ganas de qué llegara al cuello-tenemos qué ir preparándonos. Me tengo que ir a duchar, sino no llegamos a la opera.
Me arreglé con un buen vestido elegante con bastante escote, tacones no muy altos y un recogido. Salimos por la puerta y bajamos en ascensor.
-Tengo ganas de quitarte el vestido-me susurró en el oído antes de qué se abrieran las puertas.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Capítulo 15


Escuché mi nombre gritar a lo lejos, miré por donde provenía el sonido. Sonreí, caminé tres pasos mientras estiraba los brazos para abrazarlo, vino corriendo. Me abrazó muy fuerte casi perdiendo el aire, noté su llanto y la felicidad al encontrarme. Se le aflojaron las piernas y cayó de rodillas al suelo, me quedé paralizada del panorama, miré por encima de él y los demás integrantes de B1A4 venían corriendo. Miré a Kyu y se quedó tan asombrado como yo.
-No lo vuelvas a hacer por favor-dijo entre lágrimas de rodillas.
Me agaché frente a él, le levanté la cabeza cogiéndole de la barbilla, le sequé las lagrimas con mis manos- Perdóname, no pretendía hacer tanto daño a esas personas que me quieren. Saca tú mejor sonrisa y hazme feliz-sonrió y me volvió abrazar-levántate.
Instantes al levantarnos me abrazaron todos los integrantes a la vez, contentos y gritando. Una vez más relajados y más separados miré a kyuhyun pero ya no estaba, lo busqué en la distancia. Salí corriendo una vez lo vi.
-Espera kyu-dije casi sin aliento. Él se paro y se giró. Me vio agachada, apoyada sobre mis rodillas para coger aire.
-¿Por qué no estás con ellos?
No dije nada, solo lo abracé. Lo más fuerte que pude, me acercó más a su cuerpo-por todo lo que has hecho por mí, me da vergüenza que ahora te tengas que ir, solo por ellos. No quiero que te vayas.
-De todas formas me tengo que ir. Hace mucho que estoy contigo y no sé nada de lo que están haciendo los chicos. Lo siento-se separó de mí, dio media vuelta y comenzó a caminar.
-¿Cómo puedo agradecerte todo esto?
-No hay porque agradecer, hace mucho que estamos juntos y tú también me has ayudado.
-¿En qué?-no sabía de qué hablaba
-De los bailes-sonrió y finalmente se fue
Volví junto a los chicos, no teníamos ni idea de que hacer. Era hora de irnos a comer con lo que fuimos los seis juntos a un restaurante. Muy buena comida. Jin no paraba de mirarme y me estaba poniendo nerviosa
-Me estas poniendo nerviosa-le susurré al oído.
Medio rió y inconscientemente se mordió el labio. Miró que los chicos estuvieran hablando y concentrado en lo suyo, noté como unas caricias en el muslo, se apoyó con una mano en la parte de atrás de la base de la silla, su otra mano acariciaba cada vez más arriba. Se acercó y me susurró-eso es lo que pretendo.
Sonreí por esa seducción suya-¿no crees que vas rápido?  
-Imposible. Son demasiados días sin rozar tú cuerpo.
-¿Quieres que te sea sincera?-seguí susurrándole, asintió-estoy cansada para eso.
Se desilusionó enseguida, se alejó. Ligeramente no tenía ganas de hacer nada, estaba demasiado cansada. Una vez en su casa, ya habíamos cenado juntos. Me acordé de que por la mañana tendría que ir a casa de Kyu a coger mis maletas, sino no me podría cambiar.
Me desperté con un beso suyo, me desperecé y lo vi delante de mí, contento de verme o eso creía. Miré la hora, era tarde y tenía que ir a la casa. Le llamé y por suerte todavía estaba en la casa.
-Dame ropa-le pedí.
 Me miró con cara de extrañado pero se encogió de hombros y buscó-por favor ten cuidado con la camisa-me suplicó-es mi favorita.
-Pues dame otra
-Quiero que tenga tú olor-le escuché decir y sonreí.
Camisa, pantalones vaqueros y unos tenis suyos. Básicamente casi llevamos las mismas tallas, me terminé de arreglar el pelo y corrí a la puerta.
-¿Te vas sin decirme nada?-dijo medio enrevesado
-Lo siento, no pretendía hacer esto pero me corre prisa-me acerqué a él-tengo que ir a por las maletas.
-Te vas y nunca estamos juntos-entristeció.
Me dio pena, sabía que quería que pasásemos más tiempo junto ya que cuando él podía verme yo tenía trabajo y casi nunca podíamos estar solos.
Sonreí, le di un beso-mira vamos a hacer una cosa-saqué mi móvil, miré la hora-en veinte minutos estoy de regreso, piensa en algo divertido y lo hacemos.
Gracias a mí idea no cogí el coche y pedí un taxi, dentro de él la radio estaba puesta y comenzó a sonar una canción de B1A4. Sonreía atontada.


lunes, 6 de agosto de 2012

Capítulo 14


Gritos y sollozos por la gran pérdida de…de…-ni siquiera lo puedo decir- mi hijo, sin tener fuerzas ni siquiera para levantarme, incluso sin ganas de vivir. Mi vida se había ido. Me fui del Sur para irme sola, al Norte, donde nació mi hijo. Recoger todas sus cosas, recordarlo aunque llorase.
Un mes entero me la pasé encerrada en mi propia casa, pedía comida a domicilio. No sabía qué hacer con mi vida, el mundo entero se me vino encima solo por ese único instante en el qué él corrió detrás de la pelota. Muchas noches ahogaba el dolor en alcohol, pero acababa demasiado mal y pasaba más noches en el baño que en la cama.
Escuché el sonido de la puerta, negué por el hecho de que estaba bajo los efectos del alcohol y las nauseas volvieron. Vi unos pies en la puerta. Lentamente los miraba hasta llegar a su rostro que negaba continuamente al ver mi estado.
-¿Cómo conseguiste encontrarme?
-Te conozco, incluso más que tú prometido.
Volví a devolver-por favor, lárgate, no quiero que me veas así
Al parecer obedeció y se fue del cuarto baño, al momento los pasos volvieron. Me puso una toalla con hielo en la cabeza.
-No hagas esto. Me preocupé mucho por ti estos últimos meses desde que sucedió
-Solo trato de quitarme el dolor aunque sea por unos instantes
-Vamos. Parece que te hizo ya efecto el hielo-con delicadeza me levantó y me llevo a la cama-ponte el pijama-me ordenó
Yo negué -no tengo fuerzas
-Lo siento por esto-dijo y comenzó a desvestirme intentando no mirar
Después de seis minutos consiguió ponérmelo, me reía por dentro del panorama pero como no podía ni siquiera ni hacer un gesto ni resistirme a que me quitara la ropa para cambiarlo por el pijama. Me cambio la toalla, se quito los zapatos y la americana. 



Acto seguido se metió en la cama, echado a mi lado vigilando que no volviera a beber y cuidándome.
-Te agradezco mucho lo que estás haciendo Kyunhyun
-No hay de qué. Pero por favor, no vuelvas a hacer esto. Estaba subiéndome por las puertas intentando averiguar dónde estabas. Fui a todos los sitios donde estarías.
-¿cómo conseguiste la llave?
-Acuérdate cuando me tuve que quedar aquí un tiempo, me diste una copia
No me acordaba de esa parte de mi vida. Los días siguientes cada día mejoré, ya casi ni me acordaba, estar con él me alegraba el día. ¿Cómo estará Jin? Desde que murió Yooseun no sé nada de él.
-Tienes que volver a Seoul, te necesitamos. Además quiero que estés cerca de mí, no quiero que estés sola y vuelvas a recaer-sonreí por su gran sonrisa de felicidad.
Por fin otra vez de nuevo en Seoul, realmente lo echaba de menos. Cogimos un taxi que me llevara a su casa, dejé las maletas y cogió las llaves de su coche. Salimos a dar una gran vuelta. Con esto, nuestras risas y la radio me hicieron olvidar por completo la perdida.



 Encendí mi móvil, miles de llamadas y mensajes.
-Hola oppa
-Por favor-dijo por lo que parecía llorando- ¿dónde estás metida? Te he buscado por todos lados, incluso se lo dije a la policía, ya pensaba lo peor. Te tengo que ver, no puedo más
-Tranquilo, estoy llegando a tú casa. Estoy en el río Han
-Por favor. Quédate ahí, voy a por ti que no estoy en casa-colgó
-Aparca por aquí, él viene en mi busca.
-Estaré contigo hasta que él venga. No quiero dejarte sola.