Aporreé la puerta con todas mis fuerzas-¡Kyuhyun abre la
puerta de una vez!
Al cabo de unos cuantos gritos y golpes abrió, un aspecto
desaliñado, pelo revuelto con unos simples pantalones largos de pijama.
-¿A qué viene tanto alboroto?
-Vístete rápido-dije acelerada-tu desayuno está en coche
-Pero… ¿y estás prisas?-dijo remolón
-No sé si lo recuerdas pero tienes ensayo en una hora
Mira el reloj-¿Qué? ¡Mierda!-dio un respingo y salió
corriendo
En pocos minutos se había cambiado y arreglado. Le tendí la
pequeña bolsa marrón con el desayuno que le había comprado, dado que llegaría
tarde.
-Un café es mío
-Gracias. Por todo-dijo observando su comida.
-No tienes por qué-bebí un sorbo
-¡Mierda! Llegaré tarde. ¿No puedes ir más deprisa como
anoche?
-No. Hay que respetar las señales
-Cuando no tienes porque correr lo haces y cuando se
necesita no lo haces-dijo enfadado
-Lo siento-dije mosqueada-no pretendía que te enfadaras por conducir respetando las señales para que
no me pongan ninguna multa
-No me he puesto de ninguna manera. Tú eres quien está
enfadada
-¿Enfadada?-dije
demasiada mosqueada.
Me cabreé, hacia todo lo posible para que no le regañara mi
padre y así me lo agradece, enfadado con migo por no correr y arriesgar
nuestras vidas. El enfado hizo que presionara el acelerador. Llegamos en un
santiamén, cabreada o enfadada salí del coche dando un portazo.
Entré dentro de la
empresa para poder sentarme, relajarme y empezar a escribir mis canciones. Con
mi refresco, hojas, bolígrafo y mis notas personales sobre la mesa de la
cafetería me relajé. Alguien se acercó, apoyó la mano en mi hombro y levantó mi
cabeza sujetando por la barbilla. Sonríe tiernamente y le respondo con una leve
sonrisa.
-¿Trabajando?
-Sí, no podía ir al gimnasio entonces me puse con las
canciones.
-¡Oh! Ya verás como saldrá todo bien-se sentó en la silla de
al lado
-Tengo miedo de no estar a la altura
-Sabes que la tienes y de sobra. Tendrás más fans que
nosotros, y si no es así, tendrás un gran fan el cual te querrá, te cuida-retira
un mechón de mi cara poniéndolo detrás de la oreja-y te apoya
Sonreí como una tonta y me ruboricé mientras él sacaba su
mejor sonrisa me besaba la frente y se iba del entorno. Vaya día y solo ha
comenzado pero enseguida me acordé que tenía que preparar la comida y me fui a
casa.
Nada más entrar observé a CNU de pié en mitad del salón
mirándome desconcertado, al igual que yo a él…bueno, ellos. Estaban todos,
Baro, Sandeul, Gonchan, preparando la comida. Pestañeé y clavé la mirada en Jin
en cuanto se acercó riendo y contento pero su cara cambió a serio en cuanto me
vio.
Las cosas ya no son como antes, cada vez que me mira parece
estar cabreado con migo. Me senté incomoda junto con ellos a comer, no duró
mucho en salir de casa con todos los demás al trabajo. Las cosas pintan mal.
Cogí el móvil, necesitaba escuchar su voz-¿Podemos vernos?
-Salgo en media hora. ¿Vienes a buscarme?
-Sí, estaré esperándote
-Vale, nos vemos
-Espera-le interrumpí antes de que colgara-Gracias, Kai.












