Despertar abrazada a su cuerpo en un lugar donde sabías
que probablemente os pillarían no era muy agradable pero sí existente. En
silencio me levanté y vestí, tenía que llegar ya a casa porque no podía estar
más tiempo de lo normal, tenía mucho trabajo por delante.
Una nota le había dejado en la almohada explicándole
que me iba por trabajo.
Cuatro horas después de mi llegada a Seúl y ya me
llamaron para grabar, la tontería en la que había pasado tiempo con él se me
quitó enseguida, tenía que ahora pensar en actuar como una chica desesperada
por sus besos.
-La parte de la fiesta la haremos ahora, corre un poco
de tiempo, pero la otra parte la hacemos hoy. Si no queda bien, depende de cómo
la veamos la tendrás que hacer mañana de nuevo- me advirtieron antes de
comenzar.
Maldita sea, tenía que volver a hacer la escena de la
cama, no es una situación agradable, pero menos mal que tenía mucha confianza
con Seungri y podía hacerla mejor de lo que esperaba.
-Tranquila-me dijo- suéltate, no tengas miedo de
besarme, ni de tocar, ni de manosear-rió entre dientes
-No tengo miedo
-Si yo cuanto más realista parezca mejor, aparte que
así los dos disfrutamos metiéndonos mano- reímos.
Como siempre él tan bromista con estos temas. Al día
siguiente las fuerzas y liberación que me llevó a hacer lo mejor posible la
escena fue pensar en su torso, me enloquecían los abdominales. Por fin después
de no sé cuantos besos y meternos mano lo conseguimos.
Abrí la puerta de casa y enseguida escuché el móvil,
enseguida contesté
-Yeoboseyo
-No puedo soportarlo más, llevo una semana sin verte-me
reí por lo bajo del comentario- ya, vete al Río Han. Te espero
Inmediatamente escuché el sonido de la llamada colgada.
Era demasiado extraño, a pesar de mi cansancio le obedecí. Me vestí cómoda,
tenis, camisa y llaves y móvil en el pantalón. Tardé unos 10 minutos en llegar caminando,
allí espere apoyada en las barras viendo el gran río que siempre me impactó.
Al cabo de los 15 minutos aparecía a lo lejos con aquel
pañuelo que le había regalado, que bien le quedaba. ¿Qué lleva en la maleta de
mano? Me pregunté una y otra vez a medida que se iba acercando.


No hay comentarios:
Publicar un comentario