jueves, 26 de julio de 2012

Capítulo 13


-Piénsatelo bien, muy bien-dice Nayi a través del auricular del móvil
-Tengo qué hablar con Kai, preguntarle
-¿Le preguntas a tú ex? Eres lo suficiente mayor para pensar solita. Eres tú la qué seguirá con esa vida si la deseas de nuevo y…
-Aunque sea mi ex es el mejor consejero de siempre-interrumpí ante su alegato-aunque las cosas entre nosotros no haya seguido igual, en mi interior lo sigo queriendo al igual que él a mí y por eso nos damos consejos en los problemas qué tenemos y tengamos.
-Lo siento si te sentó mal
Suspiré-te dejo tengo cosas pendientes-colgué. Pegué mi espalda por completo al sofá, como si mi cuerpo fuera un peso muerto, me puse mi cantante favorito para las ocasiones en las qué hace falta pensar y miraba por el ventanal.
Me sobresalté al notar unas manos rodeándome de espaldas, me tranquilicé enseguida al notar quien era. Seguía mirando por la ventana, no apartaba los ojos ni siquiera para mirarle.
Me quita un auricular-Sigues dándole vueltas- susurró y asentí-no siempre tienes qué pensar en los demás, también piensa en ti.







Me giré, le miré a los ojos y noté qué los tenía vidriosos. Se preocupa demasiado por mí. Le abracé, le di un ligero beso en los labios y me preparé para salir a dar con Kai. Era hora de qué nos viéramos sin ser por obligación en darnos a Yooseun.





Una tarde agradable, sentados los dos en un banco mientras Yooseun jugaba en el pequeño parque.
-No sé qué hacer, ¿qué harías?
-Volvería. Te conozco y sé qué ese era tú sitio, la SM Entertainment. Eres completamente diferente desde qué lo dejaste, esa era una de las cosas por las qué quería qué terminara lo nuestro. Yo me enamoré de esa chica qué estaba constantemente entrenando las actuaciones, qué no paraba para hacer feliz a millones de personas- sonríe
Su sonrisa es contagiosa desde siempre, se le ilumina la cara. Enseguida su mirada hace qué me ruborice y aparto la vista mirando a Yooseun. A escondidas sin qué se diera cuenta le vuelvo a mirar, parecía qué volvía a estar enamorada de él, pero no es cierto. Siempre me ha gustado, siempre queda algo sobre todo porque juntos compartimos un niño lo qué hace qué estemos pegados aunque hayamos cortado.
Se acerca Yooseun y lo coge en brazos, lo siento en mi regazo. Estira los brazos como queriendo tocarle la cara a Kai, lo consigue dado qué él se acerca. Nos reímos, sonreímos y pasamos unos buenos ratos juntos. Es hora de irse, delante de nosotros caminaba Yooseun jugando con la pelota y nosotros sin querer nos agarramos de la mano, por lo menos parecíamos una familia.
Me paré y le miro, él hace lo mismo-Volveré al trabajo de antes, realmente lo echo de menos.



Me sonríe y me abraza. Mi subconsciente me repetía continuamente qué abriera los ojos y le obedecí. Miré como Yooseun que corría detrás de la pelota, la cual se dirigía a la carretera, enseguida dejé de abrazarle  y salí corriendo con todas mis ganas para pararle.
La pelota corrió varios metros más, salvándose de los coches.  

martes, 24 de julio de 2012

Capítulo 12


Una noche en la qué tuve qué estar sola cuidando de mi hijo pensé en mi trabajo. Por ahora no tengo nada qué hacer, pero decido no seguir así. Me gusta ayudar a la gente en su videoclip pero no quiero seguir saliendo en ciertos videos.
Esa misma tarde quedé con Kai en el mismo parque de siempre, esta custodia no es muy grata para el niño. Desde muy pequeño teniendo qué estar de aquí para allá
Después de toda la movida de de darle a Yooseun opté por salir un rato sola y pensar bien lo del trabajo, porque con eso pago la casa y el resto. No se me ocurre otra cosa qué irme a Geumhodong, un lugar escondido al qué solía ir con Jin cuándo estábamos enamorados el uno del otro.



Me puse los auriculares y puse una de mis cantantes qué me hace pensar con su gran música. Veía como corría el agua del río, le daba vueltas constantemente. Miré el reloj, las 8:00 pm va siendo hora de irse a casa.
-Te he llamado unas diez veces-dijo en cuanto entré en su casa
-Lo siento, tenía qué estar sola. No estoy segura de lo qué voy a hacer- me senté a su lado.
-¿Dónde está Yooseun?-preguntó extrañado
-Con el padre
No tardé mucho en contarle mis pensamientos, él tampoco sabía muy bien cuál era la opción más correcta-Tienes razón con Seun, pero ¿realmente quieres dejar de salir en los videos?
-Lo qué sea por mi hijo, quiero qué tenga una vida normal. Por eso quiero dejar el trabajo, y buscarme uno en el qué pueda ser una persona normal. No quiero qué llegue el momento en el qué salga por la puerta y se saquen fotos y le pidan autógrafos, qué le acosen las fans.
-Nunca me llegaste a contar el porqué dejaste este mundo.
-Precisamente por lo mismo qué te estoy diciendo.
-Pero dejaste de cantar, actuar, hacer concierto a tus fans. Ese mundo es el qué te gusta, realmente no creo qué a tú hijo le importe estar así…cuándo realmente todo adolescente quiere ser famoso.
-Volver a ser como era antes va a ser difícil, es muy duro comenzar de cero. Qué no estés a la altura qué le gusta a la gente de ahora. Ya no tengo fans, todos se olvidaron de mí.
-Te equivocas-niego- tienes fans y eso lo sé yo mejor qué tú.
Vuelvo a negar, se levanta y a los segundos vuelve. Se sienta y extiende una fotografía. La cojo, está girada con lo qué la intento girar pero él me frena- Vuelve a ser como antes- dijo y quitó su mano de la mía.
Al quitarla inspiré hondo y le di la vuelta. Me quedé absorta mirando la foto, no me acordaba de ese gran momento de mi vida. Toda mi fama, todo a lo qué yo más quería…el escenario, mis fans.


viernes, 6 de julio de 2012

Capítulo 11


Tres mese seguidos cuidando y disfrutando de Yooseun me dejaron agotada.
-Es qué tú también tienes delito. El día qué se tomó café por accidente qué no se estaba quieto, te quedaste despierta dos días seguidos-pausó-estar con él te quemó, porque con migo nada de nada-parecía ponerse celoso
-Ya, bueno. Tanto tiempo sin verle…y qué quería aprovechar a lo máximo antes de qué se lo vuelva a dar a Kai…pues me pasó factura.
-Deberías desconectar por un rato.
Entonces se me ocurrió una brillante idea, la parte mala es qué Jin tenía qué ir a ensayar con lo qué me busqué a otra persona. Sobre todo a alguien qué hacía tiempo qué no lo veía. Dejé a Yooseun a cargo de Minho ya qué tanto les gustaba estar juntos y con las mismas me fui.
Habíamos quedado en Tongui-dong, nuestro sitio. Básicamente tengo varios sitios para cada persona. Nada más verle le abracé tiernamente, uno de esos abrazos qué no quieres qué se acaben.
-Están cambiada-se impresionó
-Lo mismo te digo
-Pero… ¿cuéntame qué tal tu vida?
Negué-di tú primero
-Yo nada, lo mismo de siempre. Ensayos, cantos, tour, y mucho cansancio y estrés
-Pues yo…me caso
Se quedó patidifuso- ¿enserio? ¿Esta vez elegiste al hombre adecuado?-me hizo una regañina, medio sonreí y asentí-espero qué te vaya mejor qué la otra vez…sé consciente de lo qué haces ¡eh!
Me reí-bueno, será hora de irnos a donde siempre-le insinué
Exactamente no tardamos mucho en pensárnoslo, cogimos uno de los dos coches y nos dirigimos…a la playa. Cómo no, yo siempre con cámara en mano le saqué un par de fotos. Lo encontraba tan agradable como siempre, no me extraña qué una de las veces me haya enamorado de él…pero una cosa llegó a la otra y salí con Kai.




Es tan adorable.
Seis horas juntos fueron las suficientes para des estresarme por un rato y volver a buscar a Yooseun e ir a casa, la sorpresa fue en cuanto entré. Verle viendo todos juntos la televisión.



-¿Qué hacéis?-pregunté
-Ver un partido-respondió Baro
Miré bien la pantalla-pero si está la roja jugando
-¿Qué?-dijeron todos a la vez
-Lo siento. Hay a veces qué me dejo llevar y hablo en español-reí
-¿sabes español?-preguntó Sandeul
-Viví allí durante toda mi infancia-presté atención a la tele y marcaron gol- ¡Yo soy español, español, español!-canté
Ellos me miraron raros pero se rieron y siguieron viendo el partido mientras yo me ocupaba de Yooseun

martes, 3 de julio de 2012

Capítulo 10


Llevo un mes y medio sin ver en persona a Jinyoung pero sí que hablaba con él por medio de videocámara, aunque nuestras conversaciones eran muy cortas. Un día antes de que volviera a Sur Corea hablé esa noche con él.



Justamente esa mañana cuando llegué él tenía una conferencia, más bien era una firma de discos pero soy una buena novia y le acompañe.
Me cogió de la mano y me dirigió a una silla entre toda la multitud- quiero que te quedes aquí, así te tengo a la vista…y te puedo ver. Te he echado de menos, mucho-me dio un beso y se largó.
La verdad es que le eché de menos aparte de que tenía unas ganas enormes de volver a ver a Yooseun. Seguía esperando, y la espera hizo que me fijara en todo por el aburrimiento. Él me miraba y esa sonrisa me mataba.
No me aguante y quería hacer la gracia, en cuanto me volvió a mirar moví los pechos para provocarle, cosa que hice bastante bien al ver su cara al verme así.



Me reí bastante, tanto que me descojoné sin parar. Mis labios se movían sin pronunciar palabra “estas tardando” eso le hizo pensar mal y poner cara de pillo. 



Me reí aun más y no podía parar, incluso cuando ya habían terminado y se puso delante de mi seguía riéndome.
-No te rías-me dijo
Me levanté rodeando su cuello con mis brazos y le susurré -me hizo gracia la cara que pusiste
Me besó el cuello-ya verás la que te caerá.
Como él había dicho ayer, me llevo a un restaurante…una buena comida, buenísima; tanto que nos llevamos comida y nos llevamos el postre a casa. Unas tartaletas de fresa y nata. Las guardamos nada más entrar por la puerta y volvimos a salir por la puerta.
Nos fuimos de paseo pero su empeño era que me pusiera un pañuelo en los ojos para no ver a donde nos dirigíamos. Del aburrimiento de no ver nada comencé a hablarle.
-¿me vas a decir a dónde me llevas?
-No, es una sorpresa. Lo encontré cuando me sentía solo
Le puse la mano en su muslo y viré la cabeza a donde se encontraba-yo también me sentía sola, a pesar de que cuidaba de él y estaba con migo
-¿Dormía contigo?-su voz la encontré como un poco incomodo
-No, tranquilo-acaricié su cabello-Yo dormía en el sofá, salvo una vez. Que él se dejo dormir en el sofá después de uno de los brotes que les dio y aproveché y dormí en la cama ya que me dolía todos los músculos al no estar habituada al sillón
-Solo espero que tú mejor amigo esté bien, tú también y te guste este sitio-noté como paró el coche, abrió la puerta.
Abrí la puerta y él me sacó, guiándome. Me quitó el pañuelo, aquellas vistas eran hermosas. Totalmente hermosas, me abrazó por la espalda-¿a que es bello?-asentí-pues es tan hermosa como tú.
Al cabo de las horas llegamos de nuevo a casa, nos sentamos en el sillón a comer las tartaletas, comenzamos a comerlas sonrientes de lo bueno que estaba y porque nos estábamos manchando de toda la cantidad de mermelada de fresa y nata.
Señalaba como que tenía una mancha en la comisura-tienes…un poco…espera-se acercó a mí, primero me lo quitó con el dedo…pero terminó quitándomelo con un beso

lunes, 2 de julio de 2012

Capítulo 9


-Vuelvo para allá-avisé a Nayi para qué estuviera atenta de qué volvía a casa.
Las cosas se complicaban, cuidar de dos personas me iba a ser difícil con lo qué volví a dejar a Yoogeun con Kai, su padre. Una pequeña discusión con Jin hizo qué no nos habláramos durante un par de días mientras estaba en casa cuidando de él.
Hablaba con uno de sus mejores amigos en cuanto me lo trajo a casa para cuidarle-¿Esta vez por qué fue?-el negaba una y otra vez con la cabeza
-No sé nada. Nos lo encontramos así desde qué nos vimos por última vez en la carrera-pausó y espero un rato mientras admirábamos su comportamiento en mi casa



-Gracias por cuidarlo-me dio un beso en la mejilla-no sabes cuánto te lo agradezco porque sé qué va a estar mejor contigo qué en el hospital-me dio un beso en la frente y se fue.
Me senté en el sofá, a su lado, alejada por miedo a qué me sucediera algo por su reacción. Me miró y apartó la mirada, me limité a tranquilizarle cantando canciones tranquilas qué le encantaban.
Dos semanas estuvo recuperándose, incluso cuando estaba más sumiso le daba un paseo por los parques para qué no estuviera tanto tiempo encerrado. Llegamos a casa por la tarde y le preparé la cena, nos sentamos a cenar. Uno al frente del otro, pero tenía dudas.
-¿Qué hizo qué te pusieras así?
Me miró-no sé. No tengo ni idea ni siquiera de cómo acabé aquí. Por cierto es muy bonita la casa jagiya.
-¿Por qué me llamas así?-pregunté extrañada
-No sé, me acaba de salir así de la nada. ¿O ha caso no lo puedo decir?-preguntó gritando
-Tranquilízate Joon. Lo puedes decir, pero no a mí cuándo no estamos juntos o cuándo estoy con alguien
-Te lo puedo decir las veces qué me dé la gana-se levantó histérico gritando-¿sabes qué? eres una borde y una mala persona, eres asquerosa.
Esas palabras me habían llegado pero no podía permitirme el lujo de llorar ya qué todo esto es a consecuencia de su enfermedad, pero todo llego a más. Le dio un ataque. Rápidamente le tumbé en el suelo y me puse encima de él, siendo así qué estuviera quieto y no siguiera rompiendo las cosas, comencé a llorar del miedo qué pasaba. No se estaba quieto ni un segundo, llamé a G.O por medio del altavoz.
-¿Cuánto es la dosis?-le pregunté llorando y acelerada en cuanto contestó. Le agarraba las manos
-10 ml-pausó-¿le dio un brote?-preguntó preocupado y asustado
Enseguida le inyecté la dosis adecuada. Mis ojos vieron como poco a poco el medicamento se apoderaba de él, su mente, su cuerpo. Paró de moverse y de gritar incoherencias-le dio uno muy fuerte, se puso a gritarme, insultarme, rompiendo cosas y…-me costaba decirlo-me pegó-terminé por romper a llorar
-Nunca lo había visto así-le temblaba la voz-enseguida voy para allá, tardaré
Seguía sentada encima de él, por si no funcionaba la medicación. Rompiendo a llorar me acosté sobre su pecho, me sentía fatal, por mi y por él. Pienso qué lo debe pasar fatal por su enfermedad qué no puede domar-Qué no te vuelva a dar un brote ¿vale?-le dije calmada-Tu bipolaridad me mata, no siempre podré estar aquí para cuidarte pero mientras qué permanezca viva te seguiré cuidando.
Los minutos pasaron y ya podía responder, se sentó con migo encima. Me quitó las lagrimas-Me das paz-susurró mirándome fijamente a mis ojos llorosos-pero hacía mucho qué no me daba uno, aprendo a relajarme. No trasmití palabras únicamente le abracé-te pagaré todos los destrozos
-No, no hace falta. Con qué vuelvas a ser tú me pagas los destrozos y más
-Siento mucho por asustarte de este modo. No me perdonaré el…el…-no pudo decirlo, solo se limitó a tocar donde me había golpeado. Le cogí de la mano y negaba con la cabeza, se la acariciaba y un impulso de él hizo qué sus labios se encontraran con los míos. Con todas las energías qué había agotado destruyendo cosas hizo qué se dejara dormir en mi cama.