En ningún momento bajo la velocidad de su andar, ni
siquiera se paró. Al pasar al lado mío me cogió de la mano y nos dirigimos a no
sé dónde. Entramos dentro de un hotel, pidió llaves y cuándo entramos cerrando
la puerta enseguida soltó la bolsa y me besó
-¿a qué vinieron esas prisas?
-Nos estaban espiando. Contrataron a un espía para
seguirme haber lo qué hacía después de qué corté con ella.
-Lo hiciste-me encontré tan bien al escuchar esas
palabras qué lo volví a besar
Nos quedamos hablando en aquel enorme sillón,
contándome historietas qué no sabía de su vida y sin embargo no quería qué
parase.
Al cabo de los tres días y ya tenían hecho el
videoclip, con lo qué me fui al estreno qué era como en un estadio enorme con
fans alocadas, gritando por G-dragon y Seungri. Por suerte pude traer a Jin sin
ningún inconveniente para qué viera mi trabajo, mi esfuerzo qué me llevó un par
de días. En ningún momento estuvo el estadio callado, pero sin embargo apagaron
las luces y proyectaron en la enorme pantalla el videoclip oficial, y otras más
escenas.
Se notó su enojo en cuanto lo vio, pero nada más llegar
de nuevo al hotel comenzó a gritarme- ¿Por qué lo hiciste? Me has traicionado
-En ningún momento te he traicionado, no estábamos
saliendo hasta ahora y era por trabajo.
-Todo para ti es trabajo-ignoró
-Es de lo qué como, visto y vivo. Solo soy una simple
bailarina qué la utilizan en los videoclips por mi cuerpo. Me utilizan
- Tú qué te dejas-seguía gritándome pero esta vez se acercó
más
-Eso es lo único qué puedes ver de todo esto, qué beso
y bailo a las personas qué básicamente me pagan y me eligen
-No, no veo eso.
Veo qué te restriegas con cualquiera
-¿Por eso es por lo qué te cabreas?-le grité-No tiene
ninguna lógica, yo me he restregado contigo y no le pones ninguna pega
-Porque tú eres mía- se acercó más qué podía escuchar
su respiración acelerada de los gritos
-No soy tuya, no soy de nadie-zanjé
-Eres mía-me besó, uno de esos besos ardientes por el
cabreo qué teníamos los dos.
Entre besos y beso dije- no lo vuelvas a hacer-negó con
la cabeza mientras rompió un beso para pesarme el cuello.
Mis dedos se adentraron en su pelo, haciendo qué lo
agarrara del gusto, unos besos suaves, dulces pero ardientes.
-Te odio-le dije para volverle a besar.
Lo único qué se podía respirar era la pasión, con lo
qué no tardamos nada en llegar al otro extremo. Me desperté antes qué él, tenía
qué despertarlo ya qué no me iba a ir sin más y no sé qué haría él.
Nos vestimos y nos fuimos a desayunar fuera del hotel,
intentando qué nadie nos pillara.
-Me canso de esconderme
-Y yo, lo mejor será qué lo sepa el mundo. De todas
formas se iba a saber en cualquier momento
Al salir de la cafetería nos teníamos qué ir cada uno a
un lugar, con lo qué al darnos un beso de despedida un flas resplandeció.
-Ya lo sabe el mundo-dijo él
-Pues entonces puedo volver a hacerlo- le dije
acercándome, le besé una y otra vez como si no lo volviera a ver.
Esas enormes ganas de besarlo se me fueron.


No hay comentarios:
Publicar un comentario