Me adentré por aquel enorme pasillo tocando los globos
con la mano, sintiendo el trabajo que conlleva todo esto, sabiendo el coste que
le habrá salido todo, y todo esto sin dejar de sonreír-esta puerta también
tiene seguridad. Me tienes que decir cuáles fueron las palabras que te dije
cuando me regalaste el pañuelo-me cogió de las manos.
Le besé-no hace falta que me regales cosas, estar
contigo ya es un regalo para toda la vida
-Bien que te acuerdas de las palabras-sonrió. Abrió las
puertas, las dos al mismo tiempo y vi una enorme habitación en la que volaban
mariposas de verdad, azules, mis preferidas, las que tanto me gustaban. Cerró
las puertas para que no se escapara ninguna.
Me quedé patidifusa sin saber que
decir, ni hacer, besarle era poco; me agarró de la mano, apreté fuerte.
-No tengo palabras para esto, la palabra magnífico se
queda corta-le miré, pudo notar que no me creía todo lo que había hecho por mí,
sonrió como nunca. Comencé a escuchar el sonido de una canción seguido de una
voz demasiado atrayente, Jin miró detrás de mí sonriente. Me volteé poco a poco
viendo a Taeyang y G-dragon entrando por otra puerta y cantando. Los dos vestidos formales en color blanco que hacía resaltar las mariposas que revoloteaban a sus lados.
-Te amo- me susurró
-A cuantas se las habrás dicho
-Para ser honesto, tú eres la segunda
-¿y cómo tienes las agallas de decirme que soy la
segunda?
-Es que la primera fue mi madre, y tú estás siendo la
segunda. Y la penúltima en toda mi vida
-¿Penúltima?-dije un poco mosqueada
-Sí, la penúltima. ¿O piensas que no le diré que amo a
nuestra hija?-simplemente esas palabras me llegaron demasiado, le besé con
ternura.
Disfruté de aquellas voces durante unos instantes hasta
que él me extendió la mano pidiéndome bailar con él, acepté. Bailamos pegados,
rodeados de mariposas revoloteando y oyendo a los artistas cantar.
Una mariposa se posó sobre el fleco de él y me reí, se
le veía sexy con la mariposa colgando.
Un beso en sus labios hizo espantarla. Antes de que acabara la canción nos
separamos y G-dragon se acercó dándole una cosa en la mano, parecía una caja.
Sus nervios aumentaron, contuvo sus manos en el aire sosteniendo aquella caja y
tapándola sin ser lo suficientemente valiente como para enseñarla. La abrió, un
anillo de compromiso que hizo que mi alma se derrumbara de enorme shock.
-Sé que es demasiado pronto, que prácticamente me he
adelantado. Pero siento que eres la persona me enseño a amar que ni me di
cuenta que te aprendí a amarte. Te amé, amo y amaré. Por eso…me lleva a esta
pregunta ¿te quieres casar con migo?


No hay comentarios:
Publicar un comentario