-Vuelvo para allá-avisé a Nayi para qué estuviera
atenta de qué volvía a casa.
Las cosas se complicaban, cuidar de dos personas me iba
a ser difícil con lo qué volví a dejar a Yoogeun con Kai, su padre. Una
pequeña discusión con Jin hizo qué no nos habláramos durante un par de días
mientras estaba en casa cuidando de él.
Hablaba con uno de sus mejores amigos en cuanto me lo
trajo a casa para cuidarle-¿Esta vez por qué fue?-el negaba una y otra vez con
la cabeza
-No sé nada. Nos lo encontramos así desde qué nos vimos
por última vez en la carrera-pausó y espero un rato mientras admirábamos su
comportamiento en mi casa
-Gracias por cuidarlo-me dio un beso en la mejilla-no
sabes cuánto te lo agradezco porque sé qué va a estar mejor contigo qué en el
hospital-me dio un beso en la frente y se fue.
Me senté en el sofá, a su lado, alejada por miedo a qué
me sucediera algo por su reacción. Me miró y apartó la mirada, me limité a
tranquilizarle cantando canciones tranquilas qué le encantaban.
Dos semanas estuvo recuperándose, incluso cuando estaba
más sumiso le daba un paseo por los parques para qué no estuviera tanto tiempo
encerrado. Llegamos a casa por la tarde y le preparé la cena, nos sentamos a
cenar. Uno al frente del otro, pero tenía dudas.
-¿Qué hizo qué te pusieras así?
Me miró-no sé. No tengo ni idea ni siquiera de cómo
acabé aquí. Por cierto es muy bonita la casa jagiya.
-¿Por qué me llamas así?-pregunté extrañada
-No sé, me acaba de salir así de la nada. ¿O ha caso no
lo puedo decir?-preguntó gritando
-Tranquilízate Joon. Lo puedes decir, pero no a mí
cuándo no estamos juntos o cuándo estoy con alguien
-Te lo puedo decir las veces qué me dé la gana-se
levantó histérico gritando-¿sabes qué? eres una borde y una mala persona, eres
asquerosa.
Esas palabras me habían llegado pero no podía
permitirme el lujo de llorar ya qué todo esto es a consecuencia de su
enfermedad, pero todo llego a más. Le dio un ataque. Rápidamente le tumbé en el
suelo y me puse encima de él, siendo así qué estuviera quieto y no siguiera
rompiendo las cosas, comencé a llorar del miedo qué pasaba. No se estaba quieto
ni un segundo, llamé a G.O por medio del altavoz.
-¿Cuánto es la dosis?-le pregunté llorando y acelerada
en cuanto contestó. Le agarraba las manos
-10 ml-pausó-¿le dio un brote?-preguntó preocupado y
asustado
Enseguida le inyecté la dosis adecuada. Mis ojos vieron
como poco a poco el medicamento se apoderaba de él, su mente, su cuerpo. Paró
de moverse y de gritar incoherencias-le dio uno muy fuerte, se puso a gritarme,
insultarme, rompiendo cosas y…-me costaba decirlo-me pegó-terminé por romper a
llorar
-Nunca lo había visto así-le temblaba la voz-enseguida
voy para allá, tardaré
Seguía sentada encima de él, por si no funcionaba la
medicación. Rompiendo a llorar me acosté sobre su pecho, me sentía fatal, por
mi y por él. Pienso qué lo debe pasar fatal por su enfermedad qué no puede
domar-Qué no te vuelva a dar un brote ¿vale?-le dije calmada-Tu bipolaridad me
mata, no siempre podré estar aquí para cuidarte pero mientras qué permanezca
viva te seguiré cuidando.
Los minutos pasaron y ya podía responder, se sentó con
migo encima. Me quitó las lagrimas-Me das paz-susurró mirándome fijamente a mis
ojos llorosos-pero hacía mucho qué no me daba uno, aprendo a relajarme. No
trasmití palabras únicamente le abracé-te pagaré todos los destrozos
-No, no hace falta. Con qué vuelvas a ser tú me pagas
los destrozos y más
-Siento mucho por asustarte de este modo. No me
perdonaré el…el…-no pudo decirlo, solo se limitó a tocar donde me había
golpeado. Le cogí de la mano y negaba con la cabeza, se la acariciaba y un
impulso de él hizo qué sus labios se encontraran con los míos. Con todas las
energías qué había agotado destruyendo cosas hizo qué se dejara dormir en mi
cama.



No hay comentarios:
Publicar un comentario