Con las mismas me levanté y me dirigí a la piscina de
agua fría sin importarme mi desnudé, en cuestión de segundos ya lo tenía al
lado mío metido en el agua.
-Está fresquita
-Yo acabo de tener más calor
Le miré con los ojos muy abiertos-¡uh! Me parece que voy
a pedir hielo para que esté más fría
-Si jugamos con él, lo pido-se acercó demasiado
-No vas a parar ¿verdad?
-Como me conoces-hizo amago de besarme pero le separé
- Kevin…no sigas
-¿Por qué? En playa querías-dijo besando cada
centímetro de mi cuello
-Ya…pero es que…pienso también que…-tartamudeaba, le
estaba dando muchas vueltas a las cosas, tendría que arriesgarme. ¿Pero qué
digo? Vive el momento-Kevin, te arrepentirás de lo que acabas de decir-dije
prácticamente en sus labios.
Su respiración comenzó a acelerarse, por un momento
pareció asustado pero cogió las riendas de la situación y comenzó a besarme
desaforado. Noté sus manos por mis muslos, siguió por mis glúteos, llegando a
mis pechos. Me senté encima de él, en menos que canta un gallo ya sentíamos
placer. Pero no duró mucho, la chica de la recepción se quedó patidifusa
mirándonos.
-No lo dejes-me susurró ya que era yo la que se movía y
estaba a punto de llegar pero me quedé boquiabierta mirando a la joven que me
miraba asustada. Él comenzó con sus movimientos pélvicos, bajé mi mano y le
clavé las uñas en la pelvis haciendo que se parara. Gritó por el dolor y me
observó confuso, entonces se percató se estuvo quieto y se calló esperando a
que se marchara.
-Por favor-carraspeó-háganme el favor de desalojar, es
la hora-dijo y desapareció rápido de mi vista
Suspiré-vámonos
-Acabemos con esto
-No-le detuve y me quité de encima. Salí de la piscina
y fui a las duchas a lavarme, se me acercó por detrás abrazándome-¿Qué paso?-
me deshice el moño y me mojé el pelo.
-Esto no ha acabado-susurró y me sobresalté.
Nada más abrir los ojos y verme en la cama con él me
hizo pensar en que debería de llamar a mi psicóloga y que me ayude en mi
problema de mi sed de sexo.
-Por favor quisiera una cita urgente
-Esta misma tarde tengo hueco, te espero
Me senté en ese sillón tan cómodo, me tranquilicé,
respiré hondo y comenzamos la terapia.
-Quedan diez minutos, y quisiera que me dijeras en qué
crees que es tu necesidad de mantener relaciones sexuales con cualquiera que
conozcas
-Pensé en que al haber estado comprometida con alguien
a quien quise demasiado y no haber mantenido relaciones en meses me da la
necesidad de tenerlas.
-Bien pensado, es una de las cosas que podría ser, pero
también está el lado de haber perdido a tu hijo y necesites más cariño del que
te da tu padre-pausó-pero como hace mucho que te conozco te digo que aproveches
esa necesidad porque no la tuviste cuando estuviste embarazada o cuando tenias
a tu hijo, solo intenta que no llegues a ser una loca del sexo.

