Intentaba
por todos lados interpretar la historia de la opera, no sabía mucho que hacían.
Este rollo de las historias cantadas no se me da muy bien averiguar lo que
cuentan. Miraba de lado a Jinyoung, me ruborizaba cada vez que pensaba en lo
que me había dicho en el ascensor. Y ese traje que le hacía más atractivo.
-¿Te
aburre?
-No me
entero de lo que va. Por eso me aburre. Admito que no me apasiona la opera.
Asiente-yo
también.
Era la
hora, media hora de descanso, salimos de aquellos asientos que me incomodaban y
no podía estarme quieta ni un segundo buscando la postura perfecta. No era por
nada pero me dolía el culo, los asientos eran malísimos o eso me parecía.
-Quisiera
irme, estoy incomoda con este traje
Sonrió
y se acercó a mi oreja-yo te lo quitaría sin ningún problema-susurró
Baje la
vista para que no se notaran mis ojos brillar por el comentario, la verdad es
que le tenía ganas, hacía mucho que no había mantenido relación ninguna-no
puedes, estamos en público
Se
sorprendió por el comentario-vámonos
-No puedes abandonar la opera. ¿Qué dirán las
personas del compromiso al venir?
-Tranquila,
me vieron entrar, con eso tienen suficiente. Les diré que estuvo muy bien, y si
me preguntan del final les diré que me tuve que ir por un asunto muy importante-acentuó
las últimas palabras poniendo su mano en mi cintura acercándome más a él.
-Este
asunto es demasiado importante como para dejarlo para más tarde-susurré
-Ahora
mismo me escondería contigo detrás de aquel enorme árbol y te haría millones de
cosas que ahora se pasan por mi cabeza.
Me
sobresalte dando un pequeño gritillo, nunca lo había visto así tan…tan sensual,
tan provocativo. Me puso la piel de gallina, intentaba controlarme y lo
conseguí. Me cogió de la mano y salimos casi prácticamente a paso rápido lo
antes posible. Conducía nuestro chofer de la noche, lo bueno es que parecía una
limusina y había un cristal insonoro por medio.
-¿Cómo
me vas a decir esas cosas?
-¿A
caso no puedo?
-Claro
que puedes, pero no en sitios públicos que podría meterte en el baño. Sabes lo
mucho que me atraes.
-Lo
sé-dijo mordiéndose el labio.
Inconscientemente
yo también lo hice mis entrañas lo pedían a gritos. Me apetecía demasiado
besarle como nunca, como si no hubiera un mañana pero me resistía.
-No
sabes las ganas que tengo de entrar en el hotel.
-No
sabes nada-dice, se me ocurrían locuras para provocarle.
Quería
hacer una locura, no tanta. Le veía tan deseoso que quería provocarle, mi
vestido era corto…para hacerle más sufrir le cogí la mano, la acariciaba para
disimular pero la pegué a mi muslo asiendo que subiera mi traje a un más. Su
respiración aumentaba. Levanté mi pié apoyándolo encima de su regazo.
-Cuando
me quites los zapatos acuérdate de quitarme el anillo del pié-señalé.
-¿De
dónde lo sacaste?
-Es de
Yooseun, como no me servía en las manos me sirvió para el dedo del pié y ahí está.
-Te
hace tan…sexy, y provocadora -sonrió mirándolo con ansias de quitármelo
Medio
reí. Enseguida bajé el pié no pude resistirme en besarle, era demasiado
atractivo y la situación se estaba poniendo cada vez más interesante. Enseguida
llegamos a… ¿un hotel?
-Pensaba
que nos íbamos a casa
-No.
Necesitamos una pequeña distracción.
Nada
más entrar había un hermosa entrada con grandes lámparas que cubrían el techo.
Demasiado bonito para ser de verdad. Me fije en la placa del hotel, ¡vaya,
cinco estrellas! No le veo lógica a tantos ascensores pienso mientras Jin habla
con el recepcionista. Hablan demasiado para solo coger una llave pienso mirando
un gran cuadro. Noto unas manos abrazar mis caderas. Me asusto
-Ya
podemos subir-dijo en mi odio mirando el cuadro
-No
esperemos mucho que la situación se enfría
Sonrió
y nos dirigimos al ascensor, por lo visto estaba en la última planta y nos
quedaba rato. La tensión nos supero nada más superar la segunda planta, nos
besamos desaforadamente, quedándome sin aliento, no podía más. Me acorraló
entra las paredes del ascensor, dejándome inmóvil. Apretó uno de los botones
del ascensor, enseguida se paró-¡Que has hecho!-grité
Me
besaba, no paraba de darme besos-disfrutar, hacer locuras-parecía como si me
leyera el pensamiento
-No
sabes en que lio te has metido. Te echarán los del hotel
-No. Se
los había dicho y aceptaron mi petición
-¿Les
dijiste que íbamos a estar haciendo locuras aquí?
Rió-no,
les dije que apagaran las cámaras porque íbamos a estar hablando porque
estábamos cabreados
Le
besé, este hombre siempre tiene cada cosa que me impresiona. Cada beso nos
llevaba a más, le desabroché la camisa terminé por quitársela, miraba
continuamente las cámaras -¿Realmente crees que las apagaron? Yo no puedo hacer
esto con eso ahí observándome.
-Estoy
seguro de que las apagaron, ¿te sentirás mejor si la tapo?-no tardé en asentir
Lo
tapo, con una de sus pegatinas que siempre lleva encima para dárselas a las
fans cuando no llevan ni bolígrafos, ni cámaras. Verle sin camisa complicándose
la vida para subir a tapar la cámara es lo mejor que podía haber visto, sin
darme cuenta mi boca estaba semi-abierta y una ceja alzada.
Me
cogió por sorpresa en cuanto bajó, me volvió a empotrar contra el ascensor,
estaba frío. La desesperación le llevo a que mis piernas se enroscaran en sus
caderas y lo hiciéramos de pié. Llegamos a la habitación agitados de la
adrenalina de que nos descubrieran los reporteros saliendo del ascensor y todo
desaliñados acabante de hacer el amor en el ascensor.
Realmente
no entramos por la puerta y nos dormimos, sino nos pusimos de cariñosos en la
cama el uno con el otro.
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