sábado, 1 de septiembre de 2012

Capítulo 20

Relax, esa era lo que ahora quería. No se me ocurría otra cosa que caminar por la ciudad, tranquila, sin prisas disfrutando de la tranquilidad que podía respirar en el aire. Encontré una pequeña pastelería, la cual los dulces que tenían expuestos eran apetecibles...se notaba que estaban hechos con empeño, ganas y mucho amor. Sonreía viéndolos, cada uno de ellos, sonreí por uno el cual me entraron ganas de comer.


 Alcé la vista en cuanto vi que alguien se encontraba al otro lado del escaparate, no podía ser, Donghae. Le sonreí saludándole con la mano emocionada de verle. Él sonrió, le señale el dulce de Super Junior indicándole que tenía buena pinta con ganas de comérmelo.
 Volví a sonreír apartando mi pelo de la cara, el móvil sonó y lo cogí enseguida. Mientras hablaba no le apartaba la vista a Donghae.
-Yeoboseyo?
-¿Cómo estas? Perdida. Hace mucho que no hablamos
-Estoy bien, la verdad es que hacía mucho tiempo...lo siento por no haberte llamado pero he estado ocupada.
-Pues ya que estoy cerca de Seoul podríamos vernos algún día
 -Sí-contesté observando lo que hacía Donghae.


 Me quedé fascinada al leerle los labios. Se fue avergonzado por lo que dijo, parecía que se le había escapado sin querer.


 -¿Te puedo llamar en otro momento? Que me acaba de surgir una cosa que debo hablar a ver si entendí bien lo que me acaban de decir.
-Claro-colgó

Entré dentro de la pastelería, era grande y muy bonita, tenía una zona en la cual te podías sentar para tomar un café. Me senté y vino con un café y el dulce que tanto quería comerme. Ahora me daba pena comérmelo de lo bonito que está.

-¿Cómo sabes lo que me gusta?
-Simplemente me fijo, sé lo que te gusta y lo que no.
-Gracias de todas formas-me corté, quería preguntarle exactamente lo que había dicho, si lo entendí bien.
-¿De dónde vienes?-preguntó despertándome de mis pensamientos.
-De casa Ryeowook
-Ah
-¿Qué dijiste antes cuando hablaba por teléfono?
-Nada, nada
-No me mientas, te leí los labios. Solo quiero escucharlo
Suspiró bajó la vista para no verle y lo dijo seguido de una sonrisa.
Sonreí inconscientemente-hacía mucho que no escuchaba eso.

Entonces fue cuando me dí cuenta de que Jin no me lo ha dicho desde que me prometí con él. Es penoso. Me entristeció, últimamente no me hace caso por el caso que tiene que estar trabajando.
-No deberías de dejar de escucharlo.
-Yo también te quiero Donghae-dije levantándome de la silla para abrazarle.
-Me alegra saberlo-noté una sonrisa.
-¿Terminaste de trabajar?-asintió-vamos, no quiero estar encerrada en casa.
-Se me ocurre un sitio al cual ir. Mi preferido.

A los cinco minutos caminábamos a su escondite, atravesando la ciudad ¿cogidos de la mano? Esto es raro , pero realmente es como si fuera el hermano que nunca tuve. Todos eran como hermanos, menos Siwon, que es como mi padre.
En quince minutos llegamos era como un pequeño embarcadero, no me extraña que sea su preferido es bonito y escondido de la multitud de Corea. No tardé en entretenernos en sacarnos fotos uno al otro, con la cámara que nunca me quitaba de encima, la llevaba para todos lados.






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