sábado, 9 de marzo de 2013

Capítulo 30


Después de unos días de tonteo con Kevin, decidió por fin llevarme a la playa, que hermoso lugar. Pensaba mientras Kyuhyun entraba en la sala de ensayos.
-¿Qué te pasa que estás embobada?
-Nada-me sonrojé
-Todos los días te vengo a ver y siempre estás ensayando…pero últimamente…te veo en el aire
-Lo siento, me pongo a pensar en mis cosas
-En tus cosas no. ¿Estás enamorada?
Noté como mis cachetes ardían-solo pensaba en el lugar donde iba a ir esta tarde
Se sentó en el suelo junto con migo-esperemos que sea eso-murmuró-tenemos el concierto en breve.
-Lo sé, ya te dije que lo siento.
Después de que me hayan echado el sermón fui a cambiarme a casa para estar fresca hasta que me vinieran a buscar. Pasar una tarde rodeada con los componentes de U-Kiss es divertido. Puntual, ya están aquí, recogí mi cámara y bajé para entrar dentro del coche.



Bendito lugar, siempre dejándome sin palabras. Ese mar infinito que guarda muchos secretos escondidos. Kevin y sus amigos bromeaban mientras yo solo les sacaba fotos. Pero llego el momento de quedarnos a solas sentados en la orilla del mar. Jugaba tímido con la arena mojada, dibujando círculos infinitos.
-¿Qué pasa?
-Nada
-Te veo…no sé-no supe cómo explicarlo
-No me atrevo a decírtelo
-Dilo sin más
-Qui…quisiera-tartamudeó
-Dilo-alcé la voz
-Quisiera un beso tuyo-dijo sobresaltado a mi reacción. Le lancé un beso volado y se río-no me refería a eso. Llevo con aquel beso en el coche rondándome por la cabeza.
-Bobo-me sonrojé-pero si eres un chico lanzado ¿por qué me lo pides ahora?
-No, no lo soy
-Si lo eres. Acuérdate en tu casa el otro día
-No me lo recuerdes-dijo entre dientes y agachando la cabeza, le daba cierta vergüenza
Miró para detrás, claro, los amigos. En solitario es lanzado, a los ojos de otras personas no. Llamé a los amigos y les dije que fueran a por café, obedecieron enseguida. Al momento
-Ya estamos solos-advertí, él comprobó y enseguida se alzó con los pies empujándome haciendo que me tumbara y ponerse encima de mí, apretándome contra la arena y su cuerpo.
-Mira que eres atrevido a solas
-Y no sabes cuánto-dijo seductor y enseguida me besó desaforado
-Déjame respirar-dije después de mucho besos intensos, acelerada y sin aliento.
-No te dejaría ni respirar-dijo besando mi cuello. Desabrochó el botón y siguió desabrochando y besando a su paso.
-Granuja, no te puedo dejar solo-dije haciendo que él quedara debajo de mí y yo encima, agarrándole las muñecas contra la arena para dominarle.
-La camisa abierta hasta la mitad, provoca mucho-dijo retorciéndose
Me reí, no sabía si proseguir con esto o alejarme de él.
-Aquí no-susurré y se retorció
-¡Si comienzas acabas!
-Lo hacemos aquí y nunca más o lo hacemos en otro lugar y muchas veces
-¿Por qué?
-La arena
Miró a un lado y se percató del detalle de que podíamos coger infección. Le solté las manos, le agarré del mentón y le bese, ladeo todo mi cabello a un lado y metió las manos dentro de la camisa abrazandome.
-Alquilé un balneario por una hora y media
-¿Qué?-dije separándome
-Nos vamos tú-abrochó un botón-y yo-siguió abrochando-solos, a un balneario, a relajarnos un rato
Sonreí mientras intentaba levantarse y yo terminé por sentarme en su regazo, con las piernas abiertas y él en medio. Me dio un leve beso, me miró fijamente y noté sus manos acariciar mis muslos.
Y llegaron los amigos. Enseguida se puso tenso, dejó de sonreír y acariciar, me alejó sentándome en la arena y quedando como amigos que únicamente hablaban.
-Vamos, que llegaremos tarde-advirtió
Negaba por su reacción
En menos de una hora ya nos habían dejado a los dos en la misma entrada del balneario. Nos acercamos al mostrador y nos dieron unas toallas mientras esperamos a que desalojaran por completo a las personas que aún seguían dentro.
A los 15 minutos me estaba cambiando y tapándome con la toalla ya que no me gustaba ir desnuda por ahí, me recogí el pelo en un moño y salí directo al balneario.
-¿Pero qué haces aquí?-dije medio gritando
-Metido dentro de la piscina de agua caliente-miró a su alrededor
-Me refiero a que haces en la zona de mujeres
-¿Te pensabas que estaríamos separados?
Negaba indignada-no llevo nada…me meteré con la toalla y después me las apañaré
-¿Qué? De eso nada, yo tampoco llevo nada
Abrí los ojos como platos, me quedé asustada. Hice un gesto para que se diera la vuelta, obedeció. Me quité la toalla lanzándola para la otra punta y me metí rápido en el agua.
-¿Cómoda?
-No, todo lo contrario. Estar desnuda delante de un chico no me hace mucha gracia
-Te tapa el agua…no te quejes
Le miré mal y me relajé. Por fin pude desconcentrarme un rato del trabajo, olvidándome hasta del próximo concierto que tengo con los chicos de Super Junior
Tres minutos después-se te ve relajada y tranquila
Le observé-te agradezco esto, hacía mucho que no dejaba de pensar en el trabajo
Sonrió-¿hace cuanto? Es decir, ¿desde cuándo?
Reí- Desde la última cena romántica, después de un paseo por la playa y acabando por echar un buen polvo
-Suena sugerente-dijo pícaro
Le salpiqué-me parece que es hora de cambiar al agua fría, así de paso a alguien se le baja los humos
-Me gusta más caliente
-En estos momentos preferible el frío

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